Biblioteca infantil Fundación ONCE, Ir a inicioCuentos que contagian ilusión

Nacho Pista Tenista en: Este partido lo vamos a ganar

Página anterior

© Un trabajo de CON CAUSA con: Maru García Ochoa y Eva Latonda © Texto e Ilustraciones: Maru García Ochoa

Introducción

Piensa, ¿cuándo empezaste a hacer deporte?… Seguro que la respuesta es desde hace mucho. Ya en la guardería hacías psicomotricidad y luego, al llegar al cole, las clases de gimnasia y las famosas extraescolares deportivas: que si natación, tenis, futbol, baloncesto, patinaje, rugby, pádel… Uf, hay tantas que a veces no sabes qué elegir. Pero pasa el tiempo y hay algo que te gusta más y se te da mejor, por lo que te apuntas y entrenas ese deporte que te encanta, así de fácil.

Con una discapacidad tendría que ocurrir lo mismo. A veces hay dificultades de acceso a las clases, escasez de profesorado con conocimientos específicos y, sobre todo, hace falta poner más atención sobre esta necesidad y seguir buscando un mundo accesible, para todos. Por eso queremos contarte qué ha sido de Nacho, el protagonista de “Nacho Pista tenista”. Ahora ha crecido, es un chico de 16 años capaz y voluntarioso que se ha entregado al tenis, eso sí, sin dejar sus estudios. Tiene espina bífida. Si ya le conoces sabrás lo que es, pero te lo contamos de nuevo: la espina bífida es una lesión que afecta a la columna vertebral y puede suponer, para quien la tiene, discapacidades físicas y en algunos casos también intelectuales, que van de leves a graves.

Nacho anda con muletas y juega al tenis en silla de ruedas. Hacer deporte desde muy pequeño le ha inculcado valores como el esfuerzo, la superación, la perseverancia, la deportividad. Además, su discapacidad ha sido toda una carrera de obstáculos que ha tenido que vencer y que le ha dado una fortaleza física y mental extraordinarias. Esta combinación le ha hecho ejemplar para familiares y amigos.

Ganar una medalla paralímpica es su próximo objetivo; mientras tanto sigue entrenando duro, estudiando y, entre otras cosas, se ha sacado el título de monitor para dar clases a niños. Menuda aventura.

En esta historia también aparece Regina, otra de nuestras protagonistas que conoceréis por el cuento “Regina As de la Cocina”. Ella también se ha hecho mayor, tiene sordoceguera y un canal en YouTube. Cocina, y viaja por el mundo haciendo recetas. Además, es la inspiración de Gela, la hermana pequeña de Nacho, una niña muy curiosa a la que le encanta la cocina saludable y que siempre está ideando nuevas y originales comidas para Nacho. Y es que Gela sabe lo importanteque es una
buena nutrición para un deportista.

Los protagonistas de los “Cuentos que Contagian Ilusión” son niños y niñas con una discapacidad, que quieren conocerte y compartir contigo sus aventuras. ¿Los acompañas?

Hoy me he despertado más cansado de la cuenta. Sé que ayer en la pista estuvimos entrenando duro y lo más probable es que sea eso, pero a veces cuando estoy así es que me dan ganas de no levantarme.

Lo que pasa es que hoy es un día crucial porque estreno una nueva silla para jugar. He crecido bastante últimamente, un estirón, dicen, y ya había que hacerme una a medida.

Es espectacular, la verdad; me han dicho que
los giros que se pueden hacer con ella van a mejorar mi ritmo de juego.

Podré
agilizar la velocidad de reacción, y eso, unido a que me estoy poniendo muy fuerte, conseguirá que suba en el ranking nacional, de eso estoy seguro.

Mi hermana pequeña dice que lo de ponerme fuerte se debe a las comidas especiales que me hace, como su Paella “Top-win”, los Canelones “Deuce” o el Filete al “Revés cortado” con patatas “Advantage”, que son unos platos que se ha inventado pensando en mí.

A Gela le encanta cocinar y hacer recetas que ve en internet. Me hace mucha gracia porque a mí lo de cocinar es que no se me da nada bien.

Un día me enseñó la cuenta de una chica a la que sigue en las redes y que es alucinante, se llama Regina.

- Mira Nacho. Regina tiene una discapacidad, como tú, pero distinta; es sordociega. Y ¿sabes qué? Es cocinera y en su canal, además de recetas, hay videos de sus viajes por el mundo probando todo tipo de platos. Cuando tú tengas que ir a las competiciones de tenis de otros países, yo iré contigo. Me pagaré el viaje -aclara- pero tengo que ir. Tú necesitarás mis comidas especiales para ganar y yo conoceré nuevos ingredientes y sabores.

Si lo pienso, no es mal plan porque mi padre se pone muy nervioso siempre que juego un partido, y mamá, yo sé que pone cara de que todo va bien y no pasa nada, pero cuando me ve luchando en la pista a veces se preocupa, así que… sí,
Gela es la mejor opción.

Es tan divertida y simpática. Cuando pierdo algún punto y la veo sonreír jaleándome desde las gradas, siento como un empujón que
me anima a seguir adelante.

- Nacho, vamos, que hay que ir a por la
silla nueva y luego tienes el
primer día de prácticas.

Es papá que me está hablando desde el salón. Se me había olvidado,
hoy empiezo las prácticas de monitor de tenis en silla. He hecho un curso para poder dar clases. Me apetece mucho saber que puedo enseñar a otros a disfrutar del deporte tanto como yo. Aunque tengo que aclarar que no voy a dejar de lado mi
sueño Paralímpico, voy a seguir entrenando y compitiendo hasta que gane una medalla, es una promesa que me he hecho a mí mismo.

El tenis es mi vida, mi pasión y mi razón. Cuando era más pequeño, gracias a mis padres, pude empezar mi camino tenístico, pero no fue fácil. En mi ciudad no me admitieron en las clases de tenis del ayuntamiento porque los profesores no sabían que solo tenían que enseñarme lo mismo que a los otros y conocer las reglas de juego para tenis en silla, nada más.

A ver, para que nos entendamos, en el tenis en silla de ruedas se juega en las mismas canchas y con las mismas raquetas y pelotas que todos.

Lo que hay que conseguir es que el acceso a las pistas, vestuarios, baños o cualquier espacio y servicio del centro deportivo, sea posible para alguien con discapacidad.

Esto se llama accesibilidad y es imprescindible que se tenga en cuenta en todas partes, y hay que pensar, además de en escalones, alturas de interruptores o tecnología, ocio,estudios... Lo bueno es que cada vez hay más conciencia social, y eso es genial, porque es lo que puede garantizar que tengamos las mismas oportunidades. Que “todos podamos acceder a todo” es un partido en el que todos ganamos.

¡Ah! Algo distinto que tenemos en el tenis en silla de ruedas es que, durante los puntos, la pelota puede dar dos botes antes de devolverla, lo que quiere decir que yo puedo jugar con alguien sin silla, entrenar, divertirnos e incluso participar en algún torneo.

Si en mi colegio o en mi municipio hubieran sabido esto, pues mamá, papá y yo nos hubiéramos ahorrado muchas horas en la carretera, otros tantos litros de gasolina y un montón de tiempo de estudio en el coche para aprovechar.

El deporte me ha dado tanto, que yo quiero ayudar a que cualquier niño o niña con discapacidad pueda empezar a jugar cuanto antes.

Mis prácticas de hoy empiezan en mi colegio, donde estudié, pero no pude jugar al tenis. Ahora las cosas han cambiado mucho. En primero de secundaria hay una chica que se llama como mi hermana, Ángela, y que va en silla.

Está dando extraescolares de tenis con sus compañeros y tienen una crack de monitora que les da clase y que ha sabido integrar muy bien a sus alumnos, consiguiendo que todos participen, aprendan y disfruten juntos del tenis.

Me lo voy a pasar muy bien aprendiendo a dar clases de tenis con ellos, estoy seguro.

- Nacho, corazón, tu padre está de los nervios.

Vaya… ¡Ja, ja, ja, ja! Y yo también, ahora que me doy cuenta.

Mi madre se ha asomado riendo a mi cuarto para recordarme que tengo que irme, y al levantarme… ¡vaya!, me he dado cuenta de que ya no me siento cansado.

- Vamos, Nacho – me he dicho a mí mismo como si estuviera en un partido–. Hoy es un gran día, vamos a jugarlo, vamos a ganarlo.

Fin

Página siguiente